¿Sabes si tienes una instalación monofásica o trifásica? Es importante saber cuál tienes para saber cómo reducir tu factura de la luz.

Antes que nada, tenemos que decir que las instalaciones típicas en hogares son las monofásicas. De hecho el cuadro eléctrico trifásico es más típico en negocios, industria pero también en hogares grandes o con electrodomésticos que requieran este tipo de instalación.

Instalación monofásica vs. Instalación trifásica

Qué requisitos tiene cada tipo de instalación y porqué hay diferencias en el funcionamiento de la monofásica y de la trifasica.

  • Cuadro eléctrico monofásico: Tienen una única fase. Normalmente tienen una potencia eléctrica contratada inferior a los 10 kW. Es la instalación que suelen tener las viviendas estándar.
  • Cuadro eléctrico trifásico: Tienen 3 fases. Suele recomendarse en viviendas que necesiten potencias superiores a los 10 kW, aunque no es obligatorio. En ese caso es importante que los electrodomésticos también sean trifásicos.

Aún así la valoración y recomendación final sobre qué instalación conviene a tu vivienda debe hacerla un experto y profesional.

Instalación Monofásica vs Instalación Trifásica

Identificar tu instalación trifásica

En el caso de que quieras identificar qué tipo de instalación eléctrica tienes en casa, sigue leyendo. Te explicamos como es una instalación trifásica y cómo una monofásica. Esto afecta directamente a la potencia eléctrica normalizada que puedes contratar. Las puedes consultar aquí.

¿Qué pasa con las instalaciones trifásicas?

Primero, ponte en situación.

Hasta hace unos años, las instalaciones con cuadro eléctrico trifásico tenían un Interruptor de Control de Potencia (ICP) por cada fase. Y cada ICP limitaba únicamente a un 1/3 de la potencia total contratada cada fase.

Esto generaba un problema porque las potencias superiores a los 10 kW imposibilita acceder al PVPC y al Bono Social, y tener que contratar potencias superiores a las que realmente se necesitaría con una instalación monofásica.

En muchos casos, cuando las familias se encuentran con que ya no necesitan una instalación trifásica (por ejemplo, retiran el equipo eléctrico que requería esta instalación), se encuentran con dos opciones:

  • Mantener una potencia alta, que no necesitan realmente, para tener suficiente potencia en cada fase. Lo que supone pagar más en la factura de la luz cada mes, por el coste fijo de la potencia.
  • Invertir en el cambio de la instalación eléctrica trifásica por una monofásica, con el elevado coste que ello conlleva, como por ejemplo solicitar un nuevo Boletín Eléctrico.

El contador trifásico: ¿Cómo es?

Con los nuevos contadores inteligentes todo es mucho más fácil. Y por suerte, todos tendremos uno antes de 2019.

Es más fácil porque los nuevos contadores con telegestión incorporan su propio ICP y limita la potencia eléctrica contratada de forma más eficaz.

De esta forma, los hogares con instalación trifásica pueden bajar considerablemente la potencia y ahorrar en su factura de la luz. Sin renunciar al confort, ni tener que invertir en una instalación monofásica.

Ahora que puedes bajar potencia eléctrica

El nuevo contador te permite bajar potencia en tu instalación trifásica, sin tener cortes de suministro. Y con ello, ahorras en la factura.

Por ejemplo, una vivienda con potencia trifásica de 10.392 kW, si la baja a 6.928 kW podrá ahorrar 198,3 euros al año. Y el único coste regulado asociado a la bajada de potencia es de unos 11 euros ( 9,04 euros + IVA).

Además, bajar de una potencia de 10 kW supone pasar de contratar tarifas 2.1 a contratar tarifas 2.0 que son más baratas e incluso puedes acogerte al PVPC.

Y retira el ICP de tu cuadro eléctrico trifásico

Si ya tienes un contador inteligente, no te olvides de retirar tu antiguo ICP que tendrás en el cuadro eléctrico de casa. Así evitarás que salte cuando superes un tercio de la potencia contratada en alguna de las fases.

¿Ya sabes qué tipo de instalación tienes? ¿Es la más indicada para ahorrar en la factura?

→ Descubre otras formas de ahorrar en la factura