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Eficiencia Energética

Cómo ahorrar energía en tu negocio sin morir en el intento

¿Qué oficina o pequeña empresa no desea reducir el gasto en energía que asume cada vez que ‘levanta la persiana’? Seguro que estos consejos te serán de utilidad.

El día a día de cualquier negocio tiene como objetivo disminuir los costes, y uno de los fijos, y más importantes, es el destinado a este apartado. Te proponemos varias recomendaciones que te pueden ayudar a conseguir ese objetivo y que, de paso, convertirán tu espacio de trabajo en un lugar más eficiente y sostenible desde el punto de vista medioambiental. 

7 consejos sobre cómo ahorrar energia en tu oficina

Prepárate, porque estas recomendaciones pueden dar un vuelco a tu consumo:

1. Planifica con los datos en la mano

Todos tenemos algunas ideas sobre cómo ahorrar energía, pero ¿por qué no conocer en profundidad, antes de ponerlas en marcha, cuál es el perfil de consumo de nuestra oficina? No existen dos empresas iguales. Y suena a auditoría interna porque no es algo muy distinto; revisa las facturas de al menos los últimos 6 meses y establece cuáles son los patrones de consumo en función de cuántas personas trabajan en la oficina, si el horario es intensivo o fraccionado, cuántas horas permanece operativa o cuáles son los dispositivos que mayor consumo originan. A partir de ahí, interésate por qué tarifa tienes contratada. Será el momento de decidir si puedes recortar el gasto y, por supuesto, de consultar las tarifas que te ofrecen otras compañías. 

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2. Busca la eficiencia

Ahorrar energía es mucho más fácil cuando se realiza un consumo eficiente de ella. Esto es incompatible con sistemas de calefacción y/o climatización que no funcionan en perfectas condiciones o que son muy antiguos. Es algo también aplicable a todo tipo de electrodomésticos, como cafeteras, frigoríficos o microondas, y a otros dispositivos, como descalcificadores. Comprueba que todos ellos funcionan y plantéate su sustitución por otros más eficientes si merece la pena.

3. Ni calor en invierno, ni frío en verano 

Ocurre a menudo; en invierno la calefacción supera lo razonable y se termina trabajando con mucho calor, y en verano el aire acondicionado obliga a taparse e incluso provoca resfriados. En ambos casos se están desperdiciando energía y dinero. Como orientación, la temperatura debería oscilar entre los 24 y los 26 ºC en verano y entre los 21 y 23 ºC en invierno.

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4. Cámbiate a las luces LED

Si aún queda alguna bombilla incandescente, halógena o fluorescente en tu oficina, ha llegado el momento de dirigirte con ellas a un punto limpio y apostarlo todo al LED. Con esta tecnología no solo puedes ahorrar hasta un 80% en tu consumo, sino que utilizarás un dispositivo con una prolongada vida útil, que se estima en 20 años de uso diario o 175.000 horas. A diferencia de otras luces, las bombillas LED ofrecen el mismo rendimiento durante todo el tiempo que las uses. Además, aportan luz inmediata (sin parpadeos) y no emiten calor, algo que apreciarás especialmente en los meses de más calor del año. Por si todo esto fuera poco, son más respetuosas con el medio ambiente porque no tienen componentes tóxicos como tungsteno o mercurio y se puede reciclar. 

5. Ahorrar energía en la oficina es un trabajo de equipo

De poco sirve implementar medidas de ahorro energético si las personas que pasan su jornada laboral en la oficina no tienen conciencia sobre la importancia de sus acciones. Establece pautas sencillas, como aprovechar la luz natural cuando sea posible, apagar los equipos informáticos y las luces cuando se abandona la oficina, o cerrar las ventanas en verano para que el aire acondicionado sea más eficiente. 

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6. El ‘modo ahorro’ puede ser tu mejor aliado

Es común que, con las jornadas partidas, los equipos informáticos se dejen en ‘modo reposo’, cuando pasado un tiempo merece la pena apagarlos y volverlos a encender. Sin embargo, el ‘modo reposo’ sí puede resultar muy útil; puedes configurar estos mismos equipos, junto con otros periféricos (impresoras, monitores auxiliares, escáneres, etc.) para que pasen al modo de ahorro de consumo tras unos minutos de inactividad. 

7. Los detectores de movimiento no son solo cosa del cine

¿Por qué consumir energía cuando no es necesario? Con los sensores de movimiento puedes hacer que la luz se active de forma automática solo cuando es necesario. Esto es idóneo en zonas de paso, como pasillos, y también para aseos. También puede ser muy útil para ahorrar en otros espacios de tu oficina. Incluso puedes adquirir luces programables con las que ajustar el tiempo y la intensidad de la luz que necesitarás en distintos momentos del día. 

Lucera, la energía eficiente a precio de coste

Reducir costes en un negocio es un objetivo permanente, por eso en Lucera te ofrecemos la oportunidad de conseguirlo de una forma sencilla, rápida y sostenible. Sabemos que existen muchas formas de conseguir ahorrar energía en una oficina, pero una de las más cruciales es cambiando de compañía. Lo que pagarás cada mes con Lucera será la potencia y la energía a precio de coste, para siempre, más una suscripción de 4,90 € al mes. 

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