05 de enero de 2026
¿Por qué mi vitrocerámica no enciende?
¿Por qué mi vitrocerámica no enciende?
Es la hora de preparar la cena: pulsas el botón y… nada. Tranquilidad: que tu vitrocerámica no encienda, no significa que esté averiada. En la mayoría de los casos se trata de un bloqueo de seguridad, un fallo eléctrico puntual o un problema fácil de solucionar.
Antes de llamar al servicio técnico, repasemos las causas más comunes y cómo solucionarlas paso a paso.
Causas por las que no enciende la vitrocerámica
Entender por qué mi vitrocerámica no enciende suele ser cuestión de descartar las opciones más obvias. A menudo, el problema no está en el aparato, sino en cómo interactuamos con él o en el suministro eléctrico. Las causas más frecuentes son:
El bloqueo de seguridad (o bloqueo infantil): Es, con diferencia, la causa número uno. Casi todas las placas modernas tienen un sistema para evitar que los niños (o las mascotas, como los gatos) la enciendan accidentalmente. Suele indicarse con una llave o un candado iluminado en el panel.
Fallo en el suministro eléctrico: Comprueba si funciona el resto de la luz en la cocina. A veces, la vitrocerámica tiene su propio interruptor magnetotérmico en el cuadro eléctrico de casa y puede haber saltado.
Controles sucios o mojados: Los paneles táctiles son muy sensibles. Si hay una capa de grasa, agua o un trapo encima, el sensor no detectará tu dedo y la placa no responderá por seguridad.
Fallo en la placa de control: Si todo lo anterior está bien, podría ser un fallo electrónico interno, lo cual sí requeriría reparación.
¿Qué hacer si mi vitrocerámica se enciende y se apaga?
Otra situación frustrante es cuando la vitrocerámica se enciende y se apaga sola, impidiendo cocinar con normalidad. Esto suele deberse a mecanismos de autoprotección del electrodoméstico:
Detección de líquidos: Si se derrama agua o leche sobre la zona de los mandos táctiles, la placa se apagará automáticamente y emitirá un pitido para evitar daños electrónicos. Limpia y seca bien la superficie.
Sobrecalentamiento: Si has estado cocinando a máxima potencia durante mucho tiempo, el sistema puede cortar la energía para proteger los componentes internos.
Temporizador activado: Verifica que no hayas programado sin querer el temporizador de apagado automático.
Ventilación insuficiente: Si la placa no tiene suficiente espacio por debajo para "respirar", los ventiladores no podrán refrigerar y se apagará por seguridad.
En las placas de inducción, esté encendido y apagado puede deberse a que no detecta la sartén, una de las principales diferencias entre inducción y vitroceramica. Tal vez el problema sea que no estés usando el menaje de la forma correcta.
¿Qué hacer si mi vitrocerámica se enciende pero no calienta?
Las luces están encendidas, el panel responde, mi vitrocerámica enciende, pero no calienta. Aquí el problema suele ser más técnico:
Resistencia fundida: En las vitrocerámicas radiantes (las que se ponen rojas), si ves que una zona no se ilumina o no desprende calor, aunque el mando indique que está encendida, es probable que la resistencia de ese fuego se haya roto.
Modo "Demo": Algunas placas nuevas vienen con un modo demostración para tiendas, donde las luces funcionan, pero no generan calor. Consulta el manual para desactivarlo.
Fallo en el módulo de potencia: Es la pieza encargada de enviar la energía a los fuegos. Si falla, el "cerebro" de la placa funciona, pero el "músculo" no recibe fuerza.
Ahorra energía con tu vitrocerámica
Ya sea que hayas logrado arreglarla o que decidas comprar una nueva, recuerda que la cocina es uno de los puntos de mayor consumo del hogar. Utilizarla bien se nota en la factura:
Aprovecha el calor residual: Las vitrocerámicas mantienen calor durante varios minutos. Apaga 5 minutos antes y deja que termine de cocinar sola.
Cocina con tapa: Reducirás el tiempo de cocción y ahorrarás hasta un 25% de energía.
Usa el tamaño adecuado de fogón: Haz coincidir el diámetro del fuego con el de la olla. Una olla pequeña en un fuego grande = energía perdida.
En Lucera queremos que disfrutes de tu hogar sin preocuparte por el coste de cocinar. Por eso, además de consejos de eficiencia, te ofrecemos tarifas de luz y gas adaptadas a tu ritmo de vida, con energía 100% verde y sin márgenes de beneficio ocultos en tu consumo.
¿Has conseguido que vuelva a encender? ¡Ahora a disfrutar de esa cena!