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¿Qué son los autobuses de hidrógeno?

autobuses de hidrogeno

La movilidad urbana es indispensable para los habitantes de las ciudades y sus alrededores, pues facilita el desplazamiento diario y es un pilar del desarrollo económico y social de nuestro país. Sin embargo, el transporte público tradicional, sobre todo si hablamos de vehículos que funcionan con combustibles fósiles, suponen una gran fuente de contaminación.

El autobús de hidrógeno es un vehículo de cero emisiones. Tiene un nivel de ruido mínimo beneficioso para la ciudad y, sólo emiten vapor de agua a la atmósfera. Por si no fuera suficiente, cuentan con un confort de marcha similar al de los autobuses eléctricos convencionales. ¡Vamos que todo es un ganar ganar!

En este sentido, los autobuses de hidrógeno representan una solución innovadora y sostenible, pues están impulsados por energía limpia y contribuyen a mejorar la calidad del aire que respiramos sin sacrificar por ello los traslados tan necesarios de unos puntos de las ciudades a otros.

¿Cómo funciona un autobús de hidrógeno?

Los autobuses de hidrógeno utilizan una pila de combustible que genera la energía que necesitan para desplazarse. A diferencia de los autobuses eléctricos convencionales, que almacenan la electricidad en baterías, estos autobuses producen electricidad a bordo gracias a una reacción química que se da entre el hidrógeno y el oxígeno.

El proceso comienza almacenando hidrógeno en tanques a alta presión ubicados en el propio autobús, elemento que después se dirige a la pila de combustible para combinarse con el oxígeno del aire en una reacción electroquímica que genera electricidad con la que alimentar el motor eléctrico del autobús. Lo mejor es que lo único que se desprende de todo este proceso es vapor de agua limpio, por lo que no se liberan emisiones contaminantes al aire que respiramos.

Una de las mejores ventajas de los autobuses de hidrógeno es su rápida recarga. Repostar hidrógeno lleva entre 7 y 9 minutos, esto los hace mucho más eficientes que los autobuses eléctricos que deben recargarse en electrolineras. Además, estos vehículos ofrecen una muy buena autonomía, pues pueden recorrer entre 280 y 400 kilómetros con una sola carga.

En cuanto a la experiencia de los pasajeros, hay que decir que los autobuses de hidrógeno ofrecen viajes cómodos y silenciosos e incluyen tecnologías modernas que mejoran la seguridad y el confort.

Ventajas de los autobuses de hidrógeno

Este tipo de ‘autobuses limpios’ ofrecen un sinfín de beneficios, ¡y los que te detallamos a continuación son algunos de los más interesantes!

  • No emiten gases contaminantes, pues la reacción química necesaria para impulsarlos libera únicamente vapor de agua, inocuo tanto para el medio ambiente como para nuestra salud respiratoria.

  • Pueden recorrer distancias más largas, lo que les permite cubrir rutas más extensas sin necesidad de detenerse a recargar.

  • Su repostaje es rápido.

  • Disminuyen la contaminación acústica en las ciudades, pues no emiten apenas sonido al circular en comparación con los autobuses tradicionales.

  • Aprovechan al máximo la alta densidad energética del hidrógeno.

  • No contamina las aguas subterráneas. Es un gas en condiciones atmosféricas normales, y la liberación de hidrógeno no contribuye a la contaminación atmosférica ni hídrica.

Por todo esto, la circulación de los autobuses de hidrógeno en España ha supuesto un gran avance hacia una movilidad mucho más sostenible y eficiente.

¿En qué ciudades de España se utilizan los autobuses eléctricos?

Desde el año 2023, cuando se dieron más de 400 matriculaciones de autobuses eléctricos en España, este tipo de vehículos ha ido adueñándose de las calles de nuestro país.

Grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga y Oviedo ya han incorporado un buen número de autobuses de este tipo a sus flotas, pero son muchas más aún las que están planificando cómo hacerlo en los próximos años.

La preocupación por el medio ambiente, el ahorro económico, la mejora de la calidad del aire que respiramos y el peligro que supone la contaminación acústica para nuestra salud son los principales impulsores de que la transformación energética haya llegado también a la movilidad urbana.

Y es que si podemos llegar sin contaminar a nuestros puestos de trabajo, a nuestros centros médicos, educativos o simplemente a donde nos plazca, ¿por qué resistirnos a un cambio que va en beneficio de todos?

¡No te vayas sin tener claro qué posibilidades ofrece el hidrógeno verde de cara al futuro!