Tenemos razones de sobra para apoyar la descarbonización del mix español y apostar por una generación 100% renovable de la energía. Pero ¿cuándo llegará el momento?

El final de las centrales térmicas

El Gobierno de España prevé cerrar nueve de las catorce centrales térmicas de carbón que hay en España cerrarán antes de 2020. Se debe básicamente a que las centrales no han hecho las inversiones necesarias para adaptarse a la nueva normativa europea (desnitrificación y desulfurización) que les permitiría continuar generar energía. Además también se prevé que las cinco centrales térmicas de carbón restantes no alarguen su actividad más allá de 2030. Aunque esta es una fecha bastante lacha, ya que el Secretario de Estado de Energía, José Domínguez, cree que de forma natural irán cerrando antes de esa fecha, no porque se les obligue a cerrar.

El gas como acompañamiento a la transición energética

Siempre se ha considerado el gas como un aliado para la transición, como un respaldo. Pero es necesario que el sector se reinvente y genere energía a partir del gas de una forma más limpia. Una alternativa al gas natural es el hidrógeno, solo así seremos capaces de tener un sector gasista con cero emisiones y que genere menos volumen de energía, dejando paso a las renovables.

¿Y el cierre de las centrales nucleares?

Aunque la generación de energía a través de las centrales nucleares no contribuyen al efecto invernadero, sí que generan residuos radiactivos que tardan miles de años en desaparecer. Además son muy perjudiciales para la salud humana y su difícil almacenaje supone un gran peligro para las personas y el medio ambiente. Es cierto que cerrar las centrales nucleares es una decisión que debe ejecutarse con tiempo, ya que puede llevar varias décadas. Y por su parte el Gobierno ha destacado que no contempla prorrogar el funcionamiento de estas centrales más allá de los 40 años de vida útil. Eso sí, será después del cierre de las centrales del carbón, ya que hacerlo “todo a la vez no es posible”.